Influencias

sábado, 2 de abril de 2005

Sin Título

Mientras caminaba por la calle me percaté de lo pesada que estaba mi mochila. Pensé en ir a tirarla al puente. Sin querer, chocaba con todo lo que encontraba a mi paso. Intenté caminar de otra forma, pero seguía tropezando con la gente, y en ocasiones chocaba con las mismas personas con las que ya me había accidentado anteriormente.

Llegó un momento en el que me dí cuenta de que estaba caminando en sentido contrario al resto de la gente. Traté de caminar como ellos, pero eso significaba volver al comienzo; y realmente estaba dispuesta a hacerlo, pero ya llevaba la mitad del camino cuando descubrí que seguía chocando con la gente. Hiciera lo que hiciera siempre iría en sentido contrario.

Cuando llegué al puente tomé la mochila para arrojarla al agua y olvidarme para siempre. Estaba a punto de hacerlo, pero mi brazo quedó estático con la mochila en el aire y me sentí desnuda. De pronto olvidé que movimiento debía realizar para concluir mi propósito.

Me devolví a mi casa; y para mi sorpresa, seguía chocando con la gente, otra vez caminaban en sentido contrario. Me deprimí y pensé en tomar unos tragos, pero mi corazón me decía al oído: El amor es más fuerte, EL AMOR ES MÁS FUERTE.

1 comentario:

  1. Anónimo21:52

    Ahijada mía... sus cuentos son preciosos, conmueven, estremecen, sobrecogen... siga así...
    saludos...

    Lore^^

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