Influencias

jueves, 26 de mayo de 2005

Amigo Imaginario III

Llegué tarde del trabajo. Tiré deliberadamente mis cosas en el sillón. Me aprestaba a encender las luces y poner música cuando sentí tu mano en mi hombro. Sabía que eras tú, aún así me di vuelta para mirarte. En toda mi vida nadie me había dedicado una sonrisa tan tierna y pacificadora como la tuya. Pienso que me gustaría que me lleves a tu mundo cuando cuando se te antoje. No tengo nada que me retenga en este. Cuando llegué hacía mucho frío, ya estoy acostumbrada. Todo cambió cuando llegaste. Te abracé y tu me prometiste que esa noche no me dejarías sola. Me pongo a llorar cuando me acaricias el pelo. Quiero quedarme contigo, no me interesa que no seas real.

1 comentario:

  1. nada es tan bueno ni tan malo16:36

    Hace muuucho tiempo..yo ame..ame tanto pero el tiempo se encargo de que pasara junto con el...y como es este frio invierno que se aproxima se congela mi esperanza de que vuelva a quien ame.
    cuando amaba..recuerdo haber encontrado la excelente escusa para llamar a quien corespondian cada lagrima y noche de imsomnio.
    suena el tono del telefono...una mujer contesta..."debe ser su madre"..pensé.
    me arme de valor y pregunte:
    -alo..se encentra fulan@ de tal???
    -hola!! tamarita!!! como estas???
    ahi senti lo que era que el mundo se te viniera encima..solo atine a colgar y salir corriendo..como lo hago cada vez que siento que me sigue la maldita suerte invernal o infernal...

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