Influencias

miércoles, 10 de septiembre de 2008

BATE EN LA MANO - PÁNICO.MP3


Rita entra al café como una asidua visitante que se siente como en su casa, con 15 minutos de atraso. El lugar fue escogido por ella, ante mi dubitativa reacción por la pregunta “¿Dónde quieres que nos juntemos?”. Luego de unos segundos me dijo “Ya, no importa… Mira, hay un café en la Plaza Mulato Gil, ahí en el Museo de Artes Visuales”, me instruyó.


No se trata de un personaje común, a pesar de que esta es su primera entrevista. Se saca el abrigo de “Inspector Gadget”, como ella misma resalta, nos sentamos en una mesa del rincón que ella también escoge. “Disculpa, no te pregunté si te molesta el humo, en una de esas no fumas”, pero lo cierto es que su cigarro ya estaba encendido entre sus labios.

- ¿Cuál es tu verdadero nombre?

- Todos me conocen como Rita Harrison. Da lo mismo mi verdadero nombre, porque más que una persona, soy una leyenda. Soy la reina del Neo Under Santiaguino, todo lo que ahora se conoce como “Indie”.


- ¿Cómo se estaría conformando este ambiente?

- Mira, al menos lo mío son las fiestas de la Blondie, la Bal – Le – Duc, Club Miel, Fausto, El Búnker… A veces me gusta caminar por Bellavista, Cumming con Compañía, Santo Domingo con Mosqueto, cerca de José Miguel de la Barra.


- Es curiosa la forma como apareciste en la escena local, siendo que no eres cantante, pintora, ni nada de eso…

- Bueno sí. Mira, yo nací y crecí en una comuna populosa del sur de Santiago, estudié en colegios con número y tomé leche Purita Cereal, pero lo mio siempre fue el glamour. NACÍ para brillar, y te juro que no es de arribista linda, yo no tengo la culpa de ser tan controversial.


Clavó la vista en mi vieja grabadora Sony a cassette cuando le pregunté a qué se refiere con eso de “ser tan controversial”.

- Pucha linda, a ver… muchos dicen que soy rupturista, porque sin querer impongo la moda entre la gente “alternativa”, después de que toda la vida me tildaran de loca. Me explico, cuando el común de las mortales se vestía como mosquita muerta, con chalequito encima de la polera, jeans, zapatillas con florcita, chasquilla y aritos de perla; yo salí a la calle con mini falda, calzas con lunares y zapatillas Converse hasta la pantorrilla… Nunca fui a comprarme la ropa en la Parroquia, como las otras tontorronas.

(Golpea la mesa con el puño) ¡YO reivindiqué la moda punkie de usar alfileres de gancho en las orejas! Lo hice cuando todo el mundo decía que era de lo más flaite y ordinario ponerse leseras, pero no encuentran ordinario andar sobajéandose con extraños en el Rapa o la Disco 18 cuando bailan Reggaetón.


- ¿Tú te consideras un símbolo o un ícono de la noche santiaguina?

- Igual esa es una afirmación super egocéntrica… pero querida, ningún artista que se precie de “emergente” deja de invitarme a algún evento, ya sea una exposición de graffitis o una tocata de la Javiera Mena, sentencia Rita, acomodándose los grandes lentes blancos con los cristales ahumados.

Sin mi no hay nada qué mirar, ese es todo el secreto de mi popularidad. Las niñitas del barrio alto quieren verme aparecer para sacar el rollo de todo lo que traigo puesto y al otro día dejar los pies en la calle Bandera, buscando algún atuendo parecido. Incluso una tienda de allá ofreció vestirme gratis pero no acepté, porque tenía que firmar un contrato que me obligaba a usar ropa de ESA tienda ¡y NADIE tiene derecho a limitar a Rita de esa manera!


- De un colegio con número al barrio más Indie de Santiago. Eso no pasó de la noche a la mañana…

- A ver… Todo empezó en el taller de teatro “Érase una vez”, donde todos éramos aficionados, pero después se transformó en un colectivo. Me hice amiga de unas niñas con las que siempre íbamos a molestar al mimo de la Plaza de Armas, y de repente salían cosas bien choras. Luego empezamos a hacer cosas propias, con un par de amigos de público, como “palo blanco”, porque para la gente era súper extraño que no pidiéramos plata. Eran mini obras bastante ligeras… De a poco se nos empezaron a acercar los Indie, el mundo gay en pleno, y por rebote, los Indie. Nos empezaron a invitar a exposiciones de pintores hijitos de papá recién egresados del Campus Oriente, cafés concert, iglesias evangélicas de barrio, muestras de fotografía… Hasta Manuel García nos invitó al lanzamiento de su primer disco. Entonces, yo empecé a destacar, porque era la que se vestía “raro”, y por eso encajé súper bien con los Indie.


- O sea eres algo así como su propia diva.

- Linda, ubícate. TODAS somos divas y merecemos ser tratadas como tales. Acuérdate de mi la próxima vez que te mires al espejo.


- ¿Consideras que tu postura es más bien contra – cultural?

- Es súper difícil hablar de contra cultura en el Chile Concertacionista, partiendo por la institucionalización del arte. Me refiero a la creación de organismos como el Consejo de cultura, entre otras. Pero en los 80, si no cantabas baladas románticas el mercado te marginaba. Ahora hay mercado para todo, porque la sociedad ya no es tan conservadora, hay más oferta y la gente es más tolerante a la diferencia, entonces, música tienes para todos los gustos y eso de a poco se está empezando a notar en las radios. Y eso ha sido gracias en parte a la influencia extranjera, la globalización, el Internet… De partida, la mitad de la música que me gusta es imposible comprarla acá en Chile, entonces no me queda otra que piratear care raja. Como artista el sistema te coopta, aunque seas un personaje raro, porque aún así eres un elemento importante del engranaje.

Por ejemplo, los aggro metal se creen rudos y contestatarios, cuando resulta que la mayoría de ellos son una copia flaite del Jonathan Davis o de Slipknot. O sea, nuestros flamantes expositores del aggro metal chileno son viles siervos del imperialismo gringo. Suena súper chauvinista y comunacho lo que estoy diciendo, pero es verdad. Todo el mundo sabe que Estados Unidos es imperialista, pero nos encantan los Pixies, qué le vamos a hacer…

Para ser realmente contestatario en una sociedad consumista como esta, es necesario tomarte las protestas como escenario, lo malo es que ese sigue siendo el reino del poncho chilote y la zampoña, y la mayoría de las bandas jóvenes prefiere la semana mechona en vez de los problemas sociales. Por eso es muy interesante el trabajo de algunos colectivos artísticos vinculados a minorías sexuales.


- Por ahí circulan rumores de que eres lesbiana…

- Aaahhh no. De mi vida sexual si que no hablo.


- Pero a nuestros lectores les interesa saber…

- Si tus lectores quieren saber si me gustan las tortillas, MÍNIMO me tienen que invitar un Cosmopolitan o un Pisco Sour, que me encanta.


Termina su cigarrillo y toma la cajetilla. “Tengo que comprar cigarros”, afirma como apuntando en una agenda imaginaria. Pide la cuenta y dice “no te preocupes, yo pago”. Se coloca el abrigo, mete sus manos a los bolsillos y sale a la calle, a caminar por Mosqueto con Santo Domingo, o por Cumming con Compañía.

6 comentarios:

  1. Genial, no te miento si te digo que no tenía idea de quien es ella, lo que pasa es que soy de provincia, así que ando medio perdida respecto del carrete local, peeeeero viajo al menos una vez al mes a Santiasco y cada vez que vengo voy a ese mismo pasaje, voy a un café de unos amigos en ese barrio que es genial, y ups carreteo en todos esos lugares que nombraste, el bunker, el fausto, la blondie (es más, hoy voy para allá), el club miel, de aora en adelnate pondre mas ojo, mmmh faltó una fotito para conocerla ;)
    un abrazo
    pd: jaja tambien escucho a
    los pixies

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  2. ohh a mi encantan los pixies
    pero no cacho cumming

    me gustan tus historias
    tan muy buenas


    mil besos*

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  3. Hola julieta
    Le he perdido el rastro a la historia de rita, pero esta interesante.
    muy buenas tus historias.
    te felicito
    te mando un saludo, nos leemos
    Daniel

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  4. Cada ser con sus mundos; no cualquiera llega a ser una "Harrison", aunque nos lo imaginamos al verlas pasar.

    Cada cual tratando de distinguirse, tratando de mostrarse...

    Tiempo atrás oi : " deja de hablar, quiero que la gente hable de ti" ; con ese pensamiento quedé, aunque hacerse publicidad, también ese una opción.

    Chau.

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  5. Me gusta esta canción de Pánico!
    Debe ser bien estresante hacer un personaje que no puede andar piola en la calle, es una responsabilidad. Rita es como la Julita Astaburuaga under
    Salute

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  6. Anónimo12:46

    mm..., sabi que me gusto xD
    te digo despues algo k me causo mxa risa jajajajaja xD, pero seguro esta es una de tus historias que mas me a gustado! ;D, te kiero hermanaa!!, y te vaii a kgar de risa cuando te diga xD, me voy adiioos!

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