Influencias

viernes, 7 de octubre de 2005

ORGASMO MUSICAL Nº1: ROMAN CANDLE (ELLIOTT SMITH)

Ya que este mes se cumplen dos años de su muerte, quiero iniciar este espacio con un comentario acerca del primer disco solista del señor Smith.

Cada canción es un viaje, por un callejón, por una plaza, por una avenida principal, por un barrio, por una ciudad, por una carretera, por el lugar que uno quisiera estar.

En esta época de cultura pop, llena de música sobrecargada, hecha por hijitos de papi que se creen malos porque usan zapatillas Converse y tocan la guitarra tratando de emular a los grandes como Hendrix.

Cuando hablo de "cultura pop" hablo de gente como Avril Lavigne, My Chemical Romance o Simple Plan, que se creen duros, pero son unos poperos que no salen del armario musical.

No es mi intención ofender a ninguna tendencia, como dice arriba es una humilde opinión, quiero que quede claro que en ningún caso pretendo la dueña de la verdad, hay teorías piscologicas que me echarían por tierra si lo pretendiera.


Pero Elliott no necesitó gritar. Bastó con que nos mostrara su melancolica, desamparada e infantil voz para que nos hicieramos parte de su dolor. Bastó con que le sacara unas cuantas notas a una guitarra de palo para que lo acompañaramos y así no sentirse tan solo y tan abandonado, no tuvo necesidad de complicados solos de guitarra con efectos especiales para ser todo lo que debiera ser un músico y un artista en general: SER AUTENTICO.



ROMAN CANDLE

1. Roman Candle
2. Condor Ave.
3. No name # 1
4. No name # 2
5. No name # 3
6. Drive all over town
7. No name # 4
8. Last call
9. Kiwi maddog 20/20

jueves, 6 de octubre de 2005

BORRADOR

“Errar es humano, tachar es periodístico”…eso dijo la vieja de redacción cuando nos masacró en la primera prueba, un 24 de mayo, cuando éramos todos unos pendejos primerizos, recién salidos del colegio y todavía pensábamos que el timbre iba a sonar en cualquier momento para salir a recreo.

En ese momento supe que siempre tuve pasta de periodista, aunque siempre sentí que no tenía talento para nada, una mina sin ninguna gracia, ni siquiera tenía un par de tetas que nivelaran la falencia de capacidad. Nula para matemáticas y nula para lo que los gringos llaman una mina “popular”, nula para todo.

Ese 24 de mayo, a las 10 de la mañana corrió por mis venas la revelación. Toda mi vida he escapado de lo que me molesta, siempre estoy arrancando de mis problemas. La hoja de vida de esta Julieta es un tremendo borrador que no tiene correcciones, sino rayas y borrones, está lleno de tachados.

Corregir es muy lento, porque hay que esperar que se seque el papel, escribir encima es más fácil y se pueden esconder mensajes que uno no quiere que la gente lea a simple vista. Supongo que lo hago porque hasta los 28 años que tengo nunca supe quien era, no pretendí ser otra persona, tampoco pretendí ser algo que no soy, simplemente porque no soy nada.
Me resulta incómodo escribir sobre mi misma, porque pienso que es peligroso, soy demasiado propensa al narcisismo.

Así que estoy en el baño de una iglesia (es cosa de tiempo para que me den convulsiones y me salga espuma por la boca). Este vestido es demasiado incómodo para costar 5 veces lo que gano en una semana, pero es por la familia.

Esa misma institución tiránica y antidemocrática en la que nadie nos preguntó si queríamos caer, yo personalmente hubiese escogido otros parientes. Con el tiempo no queda otra alternativa que tenerles un cariño por algunos, sincero y con otros un cariño de lástima, hay parientes con los que simplemente se tiene una relación diplomática, como cuando un país firma tratados con sus vecinos después de una guerra. En cambio a los amigo se los escoge con pinzas, por lo mismo es un cariño más auténtico.

Lamentablemente, la familia nos da continuidad histórica, algo de lo que muchas veces me he intentado zafar. Una vez borré todo lo que tenía en el fotolog y empecé todo de nuevo. Tiré 4 meses de historia literalmente al tarro de la basura, ahora parece el fotolog de otra persona que no conozco.

Desde lejos se oye la marcha nupcial y mi primo va a dar el paso mas cursi y mamón de toda su vida, tal vez sea el único, todos sabemos que se casa por la plata de la mina. Me miro al espejo y me siento gorda. Con el café que tomé en la mañana voy a reventar de lo obesa que me siento. Vomito para no sentirme gorda, me gusta tener hambre porque tengo la sensación de estar más flaca, aunque el espejo diga todo lo contrario.

Despierto en un hospital. Mi vida es un cuaderno en la que hay lapsos como este, que no recuerdo nada porque sacaron las hojas que escribí al respecto, me quieren mandar a un lugar extraño, que queda no se donde y no se que me harán ahí. Este cuaderno tiene demasiados borrones para ser leído, es hora de cambiarlo por uno nuevo.

jueves, 8 de septiembre de 2005

CALLE, NOCHE, FRIO

Vivo en la calle,
es lo mismo que vivir en una casa
pero con perros vagos
y sin gente que me falle.

Me siento en el pasto de las plazas,
todos los dias a mirar el ocaso;
me emociona tanto
como abrazar a alguien
sin tener que pedirle pedirle permiso.

Llovía a cántaros,
aún era invierno,
lo vi pasar como si fuera
un sueño de una noche
de verano.

No se percató de mi presencia,
pero no me extraña,
a veces yo misma
dudo de mi propia existencia.

Camina un par de cuadras
y en una esquina
un conductor ebrio,
lo arrolla contra el pavimento.

Me quedo parada en el poste del semáforo,
no atino a hacer nada.
Llega una ambulancia
Saco un cigarrillo y enciendo un fósforo.

Me intoxico los pulmones,
porque en realidad ya no me importa,
siempre la vida me quita lo que quiero,
hasta lo que no tengo.

Por eso vivo en la calle,
porque no tengo casa,
no tengo afecto,
no tengo nada, pero me fumo un cigarrillo
en la plaza ciudadana.