Influencias

sábado, 11 de septiembre de 2010

[LA PENA VUELA - MECÁNICA POPULAR.MP3]



"Tuve una pena buena y aun los labios de ella vuelan
y en el contorno de los sueños que me quedan
como los pajaros de un cielo en acuarela
Vuelan, y en la ventana el brazo apoya la cabeza
en el tejado un gato juega con estrellas
que el alma pinta con sus dedos de princesa
Y cuando brilla el sol la pena tiene un resplandor
y es como del color de alguna calle en que llovió".

Con los ínfimos ahorros de su último trabajo en un call center, ella compró una camioneta Chevy 500 del año '90 dorada. Aprovechando la ausencia de su familia, sacó su vieja mochila de montaña, en la que metió un poco de ropa, chocolates, un saco de dormir y unos  cuantos libros de Chomsky.

Ella fue feliz en Brasil, pero ese avión... fue feliz hasta que tuvo que tomar ese avión, ese maldito avión que tenía fecha y hora de regreso desde un principio y que la trajo de vuelta a la triste realidad; ese maldito avión que pasa ahora por encima de su cabeza, en la esquina de Huérfanos con Morandé, frente al Banco Estado y la Librería Andrés Bello, tomando altura para ir quizás donde, dejándola abajo, enjaulada.

Por supuesto que amaba a su familia, pero nunca fue feliz en Santiago. Las peores cosas de su vida le pasaron en esta puta ciudad. Por eso esta noche decidió escapar, aunque sea manejando en círculos entre Departamental, Américo Vespucio y Avenida Macul. Luego volvió a tomar Vespucio hasta llegar a la rotonda Quilín, esperando alguna señal que le indicara el camino que debía seguir.

Cuando se metió a la autopista supo inmediatamente que debía seguir al tren de la línea 4A e ir mucho más allá de la estación La Cisterna del metro. Cuando recordó su infancia, se dirigió directo al sur sin mirar hacia atrás, ni siquiera por el retrovisor.

Después de Talca, la ruta 5 tenía neblina y era como estar atravesando una nube. Llegó a Chillán, pasó a ver a los lobos de mar en Cobquecura, en Concepción se dio unas vueltas por el centro y fue a las playas de Dichato, Penco y Lirquén y aún después de 15 años, los barcos seguían dejando sus cargas en el puerto de Talcahuano.

En Lota, se sentó en el pasto de la plaza a mirar a los niños como jugaban y recordó que hace 15 años era uno de aquellos niños que se crían en el sur, comiendo fruta de los árboles que trepan y pasando todo el verano bañándose en el río, cazando guarisapos antes de entrar al colegio y aguantar el rigor de las monjas por el resto del año.

Había manejado más de 9 horas sin parar, de pronto salió el sol y se quedó dormida en el pasto, mientras miraba a las hormigas trabajando, debajo de un árbol muerta de frío.

miércoles, 16 de junio de 2010

[BATE EN LA MANO - PÁNICO.MP3]

La palma de mi mano es una fotografía, una imagen continua, me gusta seguirla cae por el aire, busca los objetos entre los elementos, hay geometría con mi otra mano...






Todo partió como un juego. La Pancha, mi mejor amiga me pasó a buscar al Parque Bustamante, en Ramón Carnicer con Francisco Bilbao para ir al concierto de Pánico, en el "Vomistar" Arena.

- ¿Cómo estai, flaca? Le dije cuando me subí a su Volkswagen escarabajo del año del Lolly.

- Bien... O sea, puta... Después te cuento. Dijo mientras subía el volumen de la radio y seguía de largo por el puente Pio Nono.

En Antonia Lopez de Bello, la Pancha se bajó del auto, tocó el timbre de una puerta roñosa, la weá parecía un centro cultural o algo así, harto mural, harta volá "artíshtica ashí shuper loca", como mi amiga.

Volvió con un paquete envuelto en un papel café.

El concierto fue lo mismo de siempre, tocaron los clásicos de siempre, hartos temas del Subliminal Kill y del Pornostar, lo que me gustó bastante.

Después me fue a dejar y subimos a la azotea de mi edificio. Preparó unos pitos de María Juana y nos pusimos a fumar.

- No todos los días mi mejor amigo se va de intercambio a Brasil, me dijo.

Me contó que terminó con su pololo porque no se siente querida. Le dije que estuvo bien, si el flaco no la quiere lo suficiente, no hay más vuelta que darle, mejor terminar.

Me preguntó si sigo pensando en la Susana, le dije que en realidad la Susana se puede ir a la mierda, que no quiero más telenovelas en mi vida.

Recordamos viejos tiempos, cuando hacíamos travesuras en el colegio y le sacábamos canas verdes al profe de matemáticas.

Al final nos quedamos dormidos y nos re-cagamos de frío. Desperté cuando empezó a salir el sol, bajé a mi depto a ducharme, no hay plazo que no se cumpla, ni deuda que no se pague, pero tuve que tomar ese avión.

lunes, 14 de junio de 2010

14°FAM: Florianópolis Audiovisual Mercosul

Estoy asistiendo a la décimo cuarta versión del Festival Audiovisual de Florianópolis, que se realiza de forma gratuita desde el 11 al 18 de junio, en el Centro de Cultura y Eventos de la Universidad Federal de Santa Catarina.

En el Festival participan cortos y largometrajes de todos los estados de Brasil, también hay cintas de Argentina, Uruguay, Chile y Paraguay.

Hasta el momento he visto los cortometrajes Recife Frío (2009), que trata acerca de un reportaje ficticio acerca del cambio climático en la ciudad de Recife, en el estado de Pernambuco, al Nordeste de Brasil y las consecuencias que tiene este cambio en la vida cotidiana de sus habitantes y también en la economía y el turismo.
La delirante Insano Jazz (2009) se trata de una narrativa aleatoria que pretende ilustrar una banda sonora: un free jazz. La música está en primer plano, como un personaje invisible que recorre en un ritmo frenético toda la trayectoria de las imágenes.

Luego de un año después de un accidente automovilístico en el que su mejor amiga queda tetraplégica, Paula todavía es incapaz de lidiar con la culpa en Inverno (2009).

O nome do Gato (2009), se trata de Bruna, una joven tímida de personalidad romántica que lleva a vivir sola a un edificio antiguo, donde suceden cosas extrañas, donde la realidad, la imaginación y los sueños se mezclan entre sí.

En el festival, también se puede asistir a exhibiciones de largometrajes, como Mentiras Piadosas (Argentina, 2008), dirigida por Diego Sabanés, presentada por su autor como una interpretación libre del cuento La salud de los enfermos de Julio Cortázar. 

La película narra la historia de una familia argentina atrapada en una telaraña de mentiras relacionadas con las aventuras ficticias de un hijo que envía postales desde Francia. Lo que comienza como una "mentira piadosa" para tranquilizar a la madre que tiene un delicado estado de salud, se convierte en una trampa de la cual ningún miembro de la familia se puede escapar.

[Mentiras Piadosas - Trailer]